
PASADO
A
la edad de quince años, Changmin era definitivamente y sin derecho a reclamo el
futuro cabeza del clan Jung. No se lo había ganado a pulso, simplemente era
innato en él el poder realizar todos esos malabares y ser extremadamente bueno
en absolutamente todo: uso de armas, detectar mentiras con solo mirar las
expresiones, movimientos involuntarios de sus oponentes. Simplemente era
perfecto para lo que nació.
Pero
para asegurarse de ello, para hacer de sus dones algo increíbles, su padre lo
había encerrado en aquella habitación que permanecía oscura la mayoría del
tiempo. Por ello Changmin era demasiado temido por todos. En su ciclo de
'vigencia', los demás clanes vivían bajo el yugo del Clan Jung. Nadie le hacía
un enfrentamiento a cualquier integrante Jung, y si lo hacía no vivía para
contarlo. Su simple nombre causaba terror. Muchos de los que apoyaban a otros
clanes como los Shim, Kim o Park se pasaron al bando de los Jung, pero para
hacerlo pasaban por muchas pruebas pero la más importante era pasar por los
ojos de Changmin.
Si
salía completamente limpio, solo entonces podía unirse a los Jung. En cambio,
si salía con muchas cosas en su contra, simplemente era ejecutado por el mismo
Changmin.
A
Changmin le agradaban estas pruebas ya que, de salir ellos mal en estas, él
podía 'jugar' con esos individuos como él quisiera. Su sadismo era grande, pero
conoció a Jae en esa época, del cual se enamoró perdidamente.
Changmin
amaba la lluvia, desde pequeño la amó.
'Purifica
mi alma'
El
día que conoció a Jae, él tenía 16 años. Estaba caminando bajo la lluvia, no
chocaron se miraron a los ojos sonrientes ni nada de esas cosas románticas.
Changmin había visto hace unos momentos a aquel chico robando sin que nadie se
diera cuenta. Lo siguió unos minutos hasta que ambos salieron. ‘Que osado'
pensó.
-Oye!
El aludido giró la cabeza pero empezó a correr y Changmin de igual manera. Por
un momento lo perdió de vista o eso pensó el pequeño ratero.
Paró
detrás de una gran pared, ocultándose. Estaba agitado por la larga corrida. Se
calmó y giró.
-Hola.
Al
ladronzuelo del susto se le cayeron las cosas.
-Robar
es malo ¿sabes? Además… eres pésimo en ello –Changmin chasqueó la lengua. Nuevamente
el ladroncillo empezó a correr.
-Aish!!
Igual te voy a dar caza. Deja de correr!
Y
ahí iban ambos corriendo. Hasta que al final, como Changmin se lo había dicho,
le dio caza. Ambos frente a frente mirándose, Changmin con curiosidad mientras
que el ladronzuelo con recelo.
-Estás
temblando.
Al
parecer el chiquillo con cara de niña no tenía lengua. Solo volvía a correr.
Así estuvieron unos minutos, como el gato y el ratón pero Changmin siempre lo
encontraba, era solo cuestión de segundos.
-¿Qué
es lo que quieres? –Habló agitado el muchacho de cabellos negros y cortos.
-Así
que sí tienes lengua.
-Lo
que quieras lo haré, devolveré lo que cogí.
-Robaste...dirás.
El
muchacho pelinegro giró la cara.
-Entiendo
–Changmin se dio cuenta que el muchacho no estaba acostumbrado a robar.
-¿Quién
eres?
-Jung
Changmin ¿Tú?
-Kim
Jaejoong
Se
quedaron observando unos segundos.
Changmin
estirando su mano con unos fajos de billetes hizo un sonido como diciendo
‘toma’.
-No
los quiero.
-No,
en eso tienes razón…pero los necesitas –dicho esto los tiró a los pies de Jae y
empezó a caminar despacio hasta subirse a un auto.
-Te
dije que no los quiero!
Desde
la ventana del auto, Changmin se despidió.
-Nos
vemos Boo…
-Idiota!
El
carro se detuvo de golpe…para luego volver a moverse. Changmin entonces sacó la
mano haciendo un movimiento de despido con ella.
La
historia entre esos dos es historia, se hicieron amigos hasta que llegaron a
enamorarse. Changmin protegía a Jaejoong, le daba dinero que el pelinegro
aceptaba siempre y cuando se los haya ganado. Y se los ganaba ‘enseñando’ a
Changmin matemáticas y demás materias. Claro que para eso Changmin tuvo que
decirle que quería que le enseñen porque algunas veces no iba a la universidad,
jamás le dijo que no entendía. Changmin jamás mintió. Irónico. Changmin sabía a
la perfección todas las materias, al revés y al derecho pero quería a Jae a su
lado.
A
los pocos meses ya eran enamorados y su padre se enteró. La idea no era
agradable, los Jung tenían previsto para Changmin una esposa de alta sociedad y
Jae estorbaba en la escena. Así que simplemente un mes antes de que se casaran,
desapareció. Le echaron la culpa al clan rival, diciéndole que ellos la mataron
porque sabían que era su novio.
Changmin
era simplemente excepcional leyendo a la gente pero aquella vez se dejó llevar
por la ira y el amor que sentía por Jaejoong que no leyó las expresiones de sus
padres, no identificó las mentiras en sus rostros.
Changmin
en venganza mató a la familia del clan rival dejando solo a muy pocos con vida
que desde ese momento les guardaron fidelidad a los Jung.
Changmin
lo lloró día y noche, todos los días desde que Jae murió. Dejó de hablar, sus
actos de maldad eran más efectivos ahora.
Era
así como lo querían: Alerta a todo.
Él
apenas tenía 16 años cuando esto pasó.
Changmin
desgraciadamente se enamoró una segunda vez, pero esta dolió por desamor.
4
años pasaron hasta que Changmin se volviera a ilusionar, cuando conoció a
Junsu.
♥♥♥♥♥
Después
de muchos años, 10 para ser casi exactos, y a la edad de 18 años, Changmin
escapó de la jaula en la cual su padre lo había confiscado. Tenía un país y una
persona en mente: Francia, Yunho.
No
le tomó mucho tiempo ubicarlo.
Definitivamente
su hermano había cambiado, su aspecto cambió totalmente y por algunos minutos
Changmin estaba orgulloso de su hermano mayor. Físicamente era alguien que
infundía respeto ya que tenía un aspecto musculoso, pero su personalidad…woww,
eso había cambiado totalmente. Su sonrisa es algo que siempre ha admirado, su
hyung era alguien a quien admirar. Siempre mostrando respeto a sus mayores,
ganándose el respeto de todos, tanto de mayores como menores que él.
¿Qué
le había faltado a Changmin de pequeño para que su hermano lo odiara como lo
hacía? Y lo recordó: Yunho quería su puesto.
Changmin
llegó a conocer la casa de Yunho, desde afuera y por las noches, Changmin
siempre visitaba a su hermano en los pocos días que estuvo en Francia. Él vivía
solo, su casa era un completo orden, muy estudioso, su propio gimnasio
personalizado, comida saludable, una rutina de ejercicios. Practicaba artes
marciales según lo mostraban las fotos, cinta negra.
Hasta
ese momento Changmin aún le guardaba cierto respeto a su padre. Hasta ese
momento Changmin aún extrañaba a su hyung, de un 100%...talvez un 2%. Hasta ese
momento Changmin aún le tenía un extraño cariño a Yoochun.
Quiso
verlo un poco más cerca y su idea fue cruzarse con él en aquella calle.
-Por
casualidad ¿nos hemos visto antes?
Yunho,
quien creyó que el muchacho estaba flirteando con él, fue tajante y frío.
“-Siempre mostrándome ese duro semblante.”
-No
lo creo.
-¿Estás
seguro?
-Por
supuesto –y siguió su camino mientras Changmin bajó la cabeza…desilusionado.
Por enésima vez su ‘hyung’ no lo ‘miró’. No volteó a mirarlo ni una sola vez y
Changmin siguió su camino aferrándose más a su largo abrigo marrón.
Changmin
averiguó todo de él, o casi todo. Supo que estaba de novio con un chico pero
cuando estaba por saber el nombre de esta persona, su padre y Yoochun lo
encontraron y lo regresaron a Corea.
Yoochun
lo había traicionado habiéndole dicho a su padre a dónde había ido. Eso jamás
se le olvidaría así este se haya disculpado, como lo había hecho en esos
momentos.
Hasta
ese momento Changmin era 1% cuerdo.
♥♥♥♥♥
Minho
tenía cerca de 8 años cuando regresó de Japón. Changmin se enteró a los 20 que
tenía un hermano menor. Pero no hizo ningún esfuerzo en conocerlo. Todo su
empeño estaba en esos precisos momentos en ser ‘perfecto’.
A
lo lejos, en algunas oportunidades en las que él regresaba de hacer el
‘trabajo’, encontraba al pequeño Minho con su madre, sonriendo, felices….todo
lo que él había soñado lo tenía Minho. Yoochun jugaba con el pequeño también.
Sus padres a su lado sonriendo, incluso algunos empleados jugaban con él.
Les
guardó rencor a todos.
Y
hasta ese momento Changmin anhelaba todo lo que Minho había conseguido, lo que
él a su edad se le fue negado.
Cerró
los ojos y como si fuera un simple chip, hizo que su mente borrara o
desapareciera esos vagos recuerdos de su familia. Se obligó a no sentir nada.
Estaba
en el momento exacto de su agonía. Cerró sus ojos y todo desapareció.
Todo
iba a la perfección. A sus 18 años no había clan que no lo temiera y le jurara
ser fiel tanto a él, por ende a los Jung.
En
casa nadie debía decirle a Minho que él era un Jung, y así fue.
♥♥♥♥♥
Habían
pasado exactamente 3 años desde que Changmin desapareció como por arte de
magia. Nadie sabe cómo, ni por qué.
Todos
los integrantes de la familia Jung le tenían respeto o mejor dicho, miedo. Todo
lo que él decía tenía que hacerse porque sí. No había familiar o trabajador
perteneciente al clan Jung que no le temiera, hasta el hombre más sanguinario
le temían. ¿Cómo se convirtió en lo que es ahora?
Recuerdos Culpables
Lo
conocí a la edad de 21 años, él cumpliría 20 a mediados de año. Al inicio no
fue nada fácil ser su amigo ya que tenía un muy mal genio, su apariencia de
chico distante, siempre con el ceño fruncido y su cara de amargado. De por si
su tamaño imponía, le añadías el genio que se cargaba y tenías a un completo
Jun Pyo. No recuerdo cómo es que exactamente nos hicimos amigos, lo que si
recuerdo lo mucho que disfrutábamos de la compañía del otro. Las tardes de
verano que pasaba junto a él. En realidad no andábamos despegados mucho tiempo
y gracias a él fue que mis notas subieron mucho más de las que ya las tenía. En
la universidad siempre nos molestaban diciéndonos que éramos como una pareja de
enamorados. Yo lo tomé como lo que era: una broma; más no él.
No
lo amé, pero sí lo quise, él confundió mi cariño por amor. No fue mi culpa que él
lo tomara así, nunca le di esperanzas de que entre nosotros pudiese existir
algo más que amistad. Él lo malinterpretó todo, desde mis conversaciones por la
noche hasta la madrugada mientras yo estaba unos días en el extranjero, cuando
le decía que me vaya a ver a la universidad porque me agradaba su compañía, mis
celos de amigos cuando alguien más se le acercaba. Jamás le di oportunidad a
algo. El día que se me declaró no me tomó tanto por sorpresa por sorpresa ya
que mis amigos más cercanos me habían dicho algo al respecto, así que decidí
decirle que me perdonara pero que yo solo lo veía como el buen amigo que era,
como mi donsaeng. Desde ese día decidí ya no hablar más con él pero es muy
terco y seguía insistiéndome. Con el paso del tiempo me dijo que comprendía
totalmente mis sentimientos y que de ahora en adelante sería solo mi amigo,
pero yo ya no quería hablar con él por eso era mejor no responderle más ningún
mensaje ni llamada. Y si nos cruzábamos en cualquier lugar, simplemente 'no lo
conocía'. Él tampoco me preguntó si pasaba algo malo, ni yo tampoco se lo
conté, era mejor así.
De
esa manera cada quién iría por su lado, siguiendo sus asuntos. Al menos eso
creí, pero fue todo lo contrario. Donde yo iba prácticamente lo encontraba
allí. Mis amigos que frecuentaba, ahora eran amigos de él, por lo cual a la
fuerza tenía que hablarle. Yo ya no quería tener más contacto.
Al
inicio cuando lo conocí, no negaré que me pareció muy guapo, pero luego al ver
a su hermano Yoochun, me enamoré de él. Esa era la razón por la cual tampoco le
quería hablar. No entendió nada en absoluto cuando le dije que jamás podré
verlo como algo más que un hermano menor.
-Cualquiera
pensaría que eres un ángel caído del cielo. Pero...siempre hay un 'pero'
Su-ah... siempre.
'Él'
miraba desde otra mesa situada justo frente a Junsu, observaba como este se
quedaba mirando el paisaje gris que había fuera de esa cafetería mientras
tomaba sorbo a sorbo su café hasta que lo hubo terminado completamente.
En
el pasado, él bien pudo haber hecho suyo a la fuerza a Junsu pero simplemente
no lo hizo. Changmin realmente era raro. Nuevamente se sentía solitario. Luego
de ello decidió nunca más conocer a nadie. Todos mentían.
♥♥♥♥♥
Hace
5 años, a pocos meses de que Changmin cumpliera 25 años, el día era perfecto ya
que el clima era soleado. Era verano y Changmin como nunca, sintió paz.
Junsu
quien ahora salía con Yoochun… eso también lo había soportado y enterrado muy
al fondo de su mente. Para él todos eran simples conocidos, no había familia,
nada.
Todo
iba malditamente bien pero Kamisama no se ‘olvidaba’ de él. Llegó a la puerta
de los Kim y luego al ver que no estaban caminó un tramo más. Y a unos cuantos
pasos antes de cruzar aquella pequeña calle estaba él, Jae, y sus padres. Pensó
que se había vuelto loco pero…ahí estaba esa silueta que tan bien conocía.
Jaejoong estaba en aquella calle, parado mientras miraba hacia aquel hermoso
estanque donde lindos patitos amarillos nadaban. Aquel lugar siempre había sido
su lugar de encuentros. Y ahora estaba ahí, Jae con sus padres hablando
pacíficamente y luego sus rostros cambiaron a rasgos molestos.
La
conversación que sostenía este con sus padres se volvió como una película
antigua, esas que son mudas. Changmin solo podía verlos abriendo la boca.
Estaba
viendo visiones porque Jae estaba muerto, pero lo veía justo en esos momentos.
¿Qué sucedía? ¿Se había vuelto loco de tanto dolor? Pero tuvo que comprender
a las malas que aquello no era un sueño.
Era una realidad, Jae estaba ahí. Él realmente no murió, él salvó de morir. Se
puso feliz. Había estado caminando lento, pero ahora que lo visualizaba mejor
empezó a caminar un poco más rápido. Su Jae estaba vivo!
Ya
casi corría, pero lo que Jae dijo lo detuvo en seco.
-¿Qué
querías que haga? El señor Jung me hizo elegir entre Changmin y una vida mejor
para nosotros. No tenía opción. El arregló todo para que me hicieran pasar por
muerto, nadie salió herido.
-¿Nadie?
–Jaejoong se aterrorizó, abrió grande los ojos. Sin girar supo a quién le
pertenecía esa voz- ¿sabes a cuántos maté por tu ‘muerte? –Aunque reconociera
esa voz a kilómetros, el físico de Changmin había cambiado. No era más el chico
fibroso de hace años, ahora su cuerpo tenía músculos muy bien definidos.
Changmin
estaba incrédulo, estaba conversando con su amado novio ‘muerto’.
-Por
muchos años te lloré pensando que fuiste una víctima por todo lo que hago.
Jae
giró despacio hasta ver a Changmin a los ojos. Los ojos de Changmin le hacían
tregua, pero en estos había miedo y del extremo.
-Así
que estás vivo mi amado Boo –dijo con ‘cariño’ fingido.
-Min…
-Changmin,
mi nombre es Changmin.
-Changmin
yo…
-¿No
querías?
Jae
se quedó sin habla.
-Porque
no te creo –sus ojos no dejaban los de Jae, aun cuando este bajó la mirada
aterrado- acabo de escuchar todo Boo.
Changmin
buscaba su mirada hasta que Jae lo miró nuevamente pero muerto de miedo.
-Déjame
explicarte…
-Preferiste
‘una vida mejor’ para tu familia, lo oí.
-Sí
pero…
-¿Cómo
no me di cuenta? –sonrió con desdén, como si fingiera desconcierto.
-Yo
no sabía qué hacías Min.
-Changmin...
y sí, te creo. Al inicio no lo sabías, pero… lo supiste con el tiempo ¿verdad?
-Fue
tu padre quien…
.
-No
te obligaron, te dieron dos opciones y tú… elegiste la equivocada Boo.
Dicho
esto, Changmin agarró fuerte el brazo de Jae hasta el punto de hacerlo gritar.
Sentía su brazo quebrarse en dos.
-Changmin,
me duele –gritó desesperado Jae al no soportar el dolor.
-Solo
espera a que sientas el verdadero dolor Boo –sonrió de lado sin mirar atrás.
Los
señores Kim, quienes no pertenecían a ningún clan, trataron de impedirlo pero
con una sola mirada de Changmin soltaron a Jae. Arrastró a Jae hasta el auto
que estaba estacionado fuera de la casa, metiéndolo de golpe.
En
todo el camino Changmin mantuvo los ojos sobre Jaejoong. Jaejoong quiso hablar
para explicarle, o tratar de explicarle una segunda vez, pero Changmin hizo que
le colocaran una cinta sobre los labios y que lo amarraran. Changmin miraba
ahora fuera de la ventana.
Llegaron
a casa y todo el infierno se desató: Jae empezó a ser golpeado a diario por
Changmin.
-¿Qué
tal tu nueva vida Jae?
Changmin
no lo tocó sexualmente, le dio asco. Había notado un anillo en su dedo ahora,
ya que en la casa de este la ira lo había cegado. Pero ahora que lo ve mejor,
ese anillo no es de compromiso, es dorado lo que significa que Jae estaba
casado ahora.
-Lindo
anillo –lo miró un buen rato y luego empezó a reír como loco. Ese fue el punto
de quiebre para Changmin- quítate el anillo.
Jae
se rehusó y lo primero que se le vino a la mente de Changmin fue una espléndida
idea: Cortarle el dedo.
Jae
gritó tanto que su garganta se cerró.
El
‘pequeño Changmin’, curó la herida con un poco de sal y limón. Jae se desmayó
por el dolor que este le estaba causando. Cuando despertó, estaba encadenado
tirado en el suelo.
-¿Te
gusta tu correa? Es del mejor cuero. Y mira… -le enseñó un frasco con algo
dentro.
Jae
miró asqueado y miró su mano que ahora estaba ligeramente vendada.
-Lo
pondré entre mis trofeos. Y agradece que fue el anular, aún tienes los otros
con los que podrás sostener las cosas que desees.
Changmin
había decidido verificar quien era el esposo de Jae, quería saber quién era el
hijo de puta que conquistó el corazón de Jae. Solo por milésima de segundo
Changmin pensó que su padre, el señor Jung, había obligado a Jae a casarse con
alguien que no amaba, que lo había alejado de él.
Eso
pronto lo sabría.
♥♥♥♥♥
Por
segunda vez Changmin buscó a Yunho, pero esta vez no era porque lo extrañaba.
Se vengaría de él. Pero necesitaba buscar su ‘talón de Aquiles’ y lo encontró.
Changmin
miró aquellos documentos y fotos sin mostrar ningún atisbo de sentimiento
alguno. Ni una sola expresión.
-Deberías
dedicarte a la fotografía… es lo tuyo.
Tiró
un fajo de billetes al piso y el detective privado, que había contratado para espiar
a Yunho, los tomó y se fue.
Changmin
siguió mirando las fotos.
-Así
que… pequeño Changmin –habló pasando su índice por sobre la cara del pequeño
que estaba en la foto- tenemos que conocernos.
♥♥♥♥♥
Changmin
regresó a Corea, miró a todos, cada uno de ellos y al final estaba Jae de
rodillas. Sonrió al verlo tirado como un perro.
Quiso
decirle unas cuantas cosas pero no lo hizo.
Todo
caería por su propio peso. Tiempo al tiempo.
Al
día siguiente Jae estaba fuera de la casa de los Jung. Varios dólares en mano y
lo primero que hizo fue viajar de regreso a Francia. Allá le esperaban sus más
amadas personas.
Changmin
desde un lugar prudente pudo divisar como el avión donde Jae partiría,
despegaba.
-….
Sus
ojos miraban sonrientes hacia el cielo.
♥♥♥♥♥
Cuando
conocí a Yunho y me dijo su apellido pensé que era uno de los Jung que había
conocido en mi corta existencia pero felizmente me dijo que él pertenecía a la
provincia de Gwanju y no a los de Seúl y yo le creí. No había razón para
mentirme, él siempre había sido honesto y bueno conmigo.
Yo
regresé a Seúl por un asunto personal, uno de mis hermanos había muerto. Tenía
que estar en su funeral. Por eso, sin la autorización del señor Jung regresé a
Corea. Sería una visita fugaz pero el destino decidió por mí. Changmin me vió y
pagué las consecuencias de una mentira.
Aunque
le pedí mil veces perdón, este no hizo caso de mis súplicas, muy por el
contrario…
Cuando
regresé a Francia no supe cómo decirle a Yunho lo que me había sucedido. No le
podía decir mi pasado. Me hubiera muerto de vergüenza si él se enteraba qué es
lo que hice para llegar hasta aquí.
¿Cómo
explicarle a Yunho sobre mi dedo?
Le
expliqué, mentí, que me había quebrado el dedo y que tuvieron que cortármelo.
No recuerdo exactamente qué mentira le dije. No me creyó pero tampoco preguntó
más.
Hasta
ese momento no sabía que todo iría en mi contra. Yunho estuvo molesto conmigo
unos meses pero luego me perdonó. Todo estaba bien.
♥♥♥♥♥
Nunca
pensé que papá me llamaría para darme esa noticia. Aquel día fue uno de los
mejores en mi vida. Lo que no entendía era qué había sucedido con Changmin.
Papá me dijo que él había desaparecido dejando una carta donde dejó plasmado
que no quería ser más el jefe del clan. Le creí, papá siempre tenía la razón.
Cuando estuve en Francia escuché noticias sobre el clan Jung.
En
alguna ocasión tuve problemas con una familia de otro clan, habían descubierto
mi ubicación y pretendían matarme pero papá mandó a sus hombres a cuidarme. Se
lo agradezco inmensamente sino a estas alturas ya estaría muerto. Aquel día uno
de sus hombres que era tan alto como yo, se acercó, me miró a los ojos y me
cubrió con su cuerpo entero. Nunca olvidaré sus almendrados ojos. No pude ver
su rostro completamente ya que estaba con un pasamontañas. En ese instante un
sentimiento de añoranza me abrazó.
Cuando
regresé a Corea mi corazón lloró. Quise ver en primera instancia a Changmin,
ese había sido mi sueño después de tantos años. Quería pedirle perdón por todos
esos años en las que no cumplí el rol modelo de hermano mayor, de hyung.
Me
enteré que mis padres tuvieron un hijo más, Minho. El pequeño Minho era un niño
que solo sonreía hacia donde fuera y con quien fuera. Me recordaba a Changmin.
Días
después, y para mi desgracia, me enteré lo que sucedió con Changmin y Jae. Me
enteré lo de Junsu, Changmin y Yoochun.
Sus
dos hermanos mayores, sin saberlo ni mucho menos malicia, le habíamos quitado a
sus personas amadas.
Mi pequeño hermano, cuánto habrás sufrido…
♥♥♥♥♥
Todo
estaba donde tenía que estar, solo tenía que hacer que Yunho regresara a Corea
y el juego empezaría.
Así
que desapareció. A la edad de 25 años, Changmin desapareció de la residencia
Jung. El señor Jung estaba inseguro de tomar la posición que hace años fue de
él, así fue que, con Changmin fuera de juego, colocó a Yunho en la posición de
Changmin.
Ahora
Yunho era el nuevo jefe del clan Jung, lo que siempre soñó.
♥♥♥♥♥
Yunho miraba a su pequeño hermano con
añoranza. U pequeño hermano estaba delante de él. Yunho solo quería abrazarlo
y…
-Han pasado algunos años ¿no?
-Changmin.
-Me reconociste –Changmin colocó su
cara de asombro, la más fingida que pudo lograr para luego sonreír con desdén-
Yunho, Yunho, Yunho… mírame ‘hyung’, ya soy grande ¿podemos jugar ahora, ‘hyung’?
‘Mírame hyung, ya soy grande ¿jugamos hyung?’
Esas palabras…claro que Yunho las
recuerda. Tan claras como hace 21 años y más.
Changmin se acercó lento y dio unas
vueltas alrededor de Yunho.
-Sabes, de niño me gustaron los juegos
que tomaban su tiempo ¿recuerdas? Ohh noooo…ya lo recuerdo, estabas siempre tan
ocupado que ni siquiera me mirabas ‘hyung’. Pero no importa, te informo que
Igual ahora, me gusta tomarme mi tiempo en los juegos.
-¿Cómo has estado?
Changmin lo miró asombrado para luego
‘explotar’ en risas, poco a poco su sonrisa se volvió fría.
-¿Me extrañaste Yunho?
-Sí –respondió Yunho, reconociéndolo.
Su voz era genuina, verdadera.
-Awww hyung, eso fue tierno –su rostro
de ‘ternura’ apareció en segundos y luego nuevamente su cara carente de sentimientos de hace unos momentos,
fría.
Changmin colocó una cara de congoja,
como cuando sientes pena de algo pero en realidad solo fue una mueca de burla.
Sin decir más, indicó que lo sentaran
frente a él. Colocó 5 fotos, que estaban volteadas mostrando la parte blanca,
en aquella mesita.
-Escoge una hyung –ordenó como si
fuera un niño.
Yunho lo miró sin responder, solo
continuaba mirándolo a los ojos.
-Elige –dicho esto, Yunho eligió una.
Se notaba que Changmin no andaba con rodeos, Yunho lo sabía. Changmin la cogió,
la observó y sonrió nuevamente- es mamá, hyung! Mira! Good choice.
Sin decir más, miró hacia la puerta y
esta se abrió dejando visualizar a una mujer alta, mayor, que era jaloneada por
uno de los secuaces de Changmin. Ella solo gemía con dolor mientras era tirada
al piso.
-No Changmin!
-¿No qué?
-Por favor, no tienes que llegar a
esto.
-Elige
otra por favor hyung –Changmin señaló las demás fotos.
-No, no lo haré –Yunho aguantaba la
cólera. En su rostro se podía visualizar todo el dolor, cólera, pena y congoja
por el hombre que tenía al frente.
-De acuerdo, lo haré yo entonces, es
mi turno ahora ¿verdad hyung?. Mmm veamos… esta no, esta no… –Changmin mecía
sus dedos entre todos esos papeles hasta escoger uno mientras Yunho trataba de
hacerlo razonar- esta.
-Changmin escúch…
-Por dios hyung, salió papá! –Changmin
sonrió nuevamente como niño pequeño. Y sucedió lo mismo que con la mujer.
-Ellos no tienen que ver con esto
Changmin. Te lo ruego.
-Te toca elegir hyung –Changmin colocó
sus manos por debajo de su mentón, como un niño pequeño.
-Por favor Changmin –Changmin esta vez
no dijo nada, solo miró a Yunho y este obedeció: era Yoochun esta vez a quien
trajeron y colocaron al lado de su padre, en el piso.
-Me toca nuevamente. A ver… esta.
En esta ocasión fue Junsu.
-Pero si es mi adorable Junsu.
Pero esta vez Changmin ni siquiera se
dignó a mirar a Junsu. Lo odiaba, de eso estaba seguro.
-Hyung, hazme los honores… -Extendió
sus manos en son de buenos modales y Yunho tuvo que elegir- Pero si es mi amado
Jae. Pasa, pasa mi amor –gritó Changmin.
Yunho miraba a Changmin incrédulo.
-¿Qué crees que estás haciendo?
-Es solo una reunión familiar hyung.
¿Acaso no somos una familia?
Jae estaba llorando al igual que la
mamá Jung. Yoochun se guardó todo su llanto y aguantó lo más que pudo.
Mandó a afilarlos uno cerca al otro,
de rodillas.
♥♥♥♥♥
A Jae le dolían las rodillas de estar
por casi una hora sobre aquellas piedras puntiagudas, Changmin lo estaba
vigilando en silencio mientras lo castigaba de esa manera por todo lo que le
había causado, por sus mentiras, sus desplantes, su vil engaño y su codicia.
Los señores Jung estaban afilados uno
a lado del otro, ambos con una cinta en sus bocas y mientras sus manos estaban
amarradas fuertemente con sogas finas, junto con los demás. Junsu de igual
manera está arrodillado y cada tanto siendo ahogado en aquel balde lleno de
agua. Yoochun siendo aporreado con aquel grueso ramo de rosas con espinas.
Minho, por su parte estaba sentado frente a los demás como espectador VIP de la
horrible escena mientras sus manos
estaban amarradas hacia atrás y los pies amarrados hacia adelante con la misma
soga que los demás, este observaba lloroso todo lo que acontecía a su
alrededor. Solo se escuchaba unos
fuertes gemidos de dolor, congojo y pena. El llanto cubría sus grandes ojos.
Changmin miraba su ‘hermosa obra de
arte, lo que tanto había sollado. Pero algo le faltaba a esa escena.
-Faltan dos pequeños, pequeños
integrantes ¿no Yunho? –Changmin sonrió como aquel niño que hace sus primeras
travesuras. Salió de aquel cuarto feliz- Ya vengo…-antes de llegar a la puerta
se plantó de golpe y giró nuevamente hacia ellos- les diría: ‘No se vayan a ir’
pero eso ya es mucho sarcasmo ¿verdad? –sonriendo aún salió de esas cuatro
paredes.
Un fuerte llanto se escuchó desde
afuera, Yunho conocía ese pequeño sonido que con el pasar de los segundos se
hacía más claro. Jae empezó a desesperarse porque sabía de quién se trataba.
Todos en aquellas cuatro paredes sabían a quién pertenecía ese llanto. En unos
minutos apareció Changmin con el pequeño Mincito quien se jaloneaba con todas
sus fuerzas mientras era arrastrado. De igual manera Minho era jalado hasta
hacerlo sentar en aquella silla delante de los demás.
-¿Esperabas que no los encontrara en
aquel agujero con ese asqueroso perro?
Changmin encontró el talón de Aquiles
de Yunho: su pequeño hijo, Changmin.
Qué irónico.
-No te atrevas!
El pequeño Changmin apenas vio a sus
padres no hizo más que correr a sus brazos. El pequeño contaba con solo 5
añitos.
-Papito -sus moquitos y su fuerte
llanto se mezclaron haciendo que Jae llorara mucho más mientras llenaba de
besos su pequeña carita. Hace unos momentos el cuerpo le dolía horrores. Pero
justo ahora no era el cuerpo lo que le dolía, sino el corazón al ver a su
pequeño hijo, su pequeño Changmin sollozando. Luego de un ratito Changmincito
soltó a su papá Jae y fue hasta su papá Yunho quien. Trató de abrazar a ambos
pero sus manos eran cortas, muy cortitas, al final solo pudo abrazar a su padre
Yunho muy fuerte.
Una escena parecida cruzó por la mente
de Changmin, como una pequeña ráfaga, un recuerdo tan fugaz llegó a su mente...
de la nada empezó a reír como loco, algo mezclado en sus recuerdos hizo click.
Movía su cabeza en diferentes direcciones, después de unos minutos se acercó al
pequeño Min, quien estaba con sus manitas rodeando el cuello de su papá sin
querer dejarlo, y empezó a jalonearlo.
-Papito!! No quiero… irme con él
–Yunho lo miraba a Changmin con rabia inyectada en los ojos.
-No te atrevas a tocarlo!
-Lástima hyung, no te veo en posición
de hacer algo por tu hijo –Minho no entendía nada.
-Deja a mi hijo fuera de esto. Él no
te hizo nada, por favor déjalo ir.
-¿A dónde podría ir? Si lo suelto en
la calle ¿Quién cuidará de él? Además somos una familia ¿verdad?
-Por favor –suplicó Jae. Changmin giró
su cabeza sin soltar el brazo del pequeño, mientras que con su mano derecha
sostenía delicadamente el mentón de Jae.
-Awww su adorada mamita. Jae, mi amado
Jae –poco a poco su mano fue ejerciendo
fuerza y apretaba con rudeza haciendo llorar a Jae, para luego empujarlo.
Ahora se concentró en Yunho y su
pequeño hijo y nuevamente empezó a jalarlo.
-Noooo!! Papi!!!
-Te lo ruego…
-Así tu mujercita me chupe las bolas
‘hyung’…no voy a dejarlo ir –nuevamente comenzó a tirar del pequeño.
-Papito!!! No me dejes –el pequeño
Changmin con todas sus fuerzas se aferraba al cuello de Yunho.
-Ven conmigo ‘Mincito’ y cuéntales el
arte que hice con Blacky –dijo con una gran falsa sonrisa.
Changmin arrancó de los brazos de
Yunho a Changmin y lo posicionó delante de todos, como si fuera a exponer su
tareita en la escuela.
-Diles cómo le abrí su pancita… - Changmin esperaba
con los ojos bien abiertos a que el pequeño les contara a sus padres lo
sucedido con Blacky, la mascota de los Jung – Habla… -siseó ‘ÉL’.
Y entre sollozos e hipos, Changmincito
les contaba cómo Changmin había matado a su mascota Blacky frente a él.
Nuevamente el pequeño Changmin, habiendo terminado de contar lo que sucedió con
su mascota, corrió a los brazos de Yunho.
Changmin harto de que el pequeño no
soltaba a Yunho lo cogió fuerte por su abundante y espeso cabello y lo jaló.
-No! -gritaron Yunho y Jae al mismo
tiempo.
-No lo toques. Suéltalo!!! –Jae le
gritaba mientras lo miraba ahora con ira- golpéame a mí, jálame los cabellos a
mí, pero no toques a mi hijo. Juro que si salgo de esta te mato!!
Changmin empezó a reír.
-Pobre Jae, ya perdiste la cabeza de
tanto golpe –de pronto le soltó una patada en el pecho mientras hacía que
Changmin mirara cómo golpeaba a su papá. Jae tosió por los fuertes golpes que
le eran propinados.
-Por favor déjalo ir –pidió nuevamente
Yunho con la cabeza gacha mientras lloraba al ver cómo su pareja amada por
tantos era golpeado tantas veces y su hijo era testigo de tan asquerosa y
horripilante escena.
Changmin haciendo caso omiso siguió
forcejeando y tratando de quitar al pequeño Changmin del cuello de su padre.
Yunho trató de ponerse de pie pero uno de los compinches de Changmin le golpeó
la espalda haciéndolo gritar. Mincito por su parte lloraba sin descanso
mientras ahora se aferraba a las piernas de su padre.
-Papito, no me dejes!!
Changmin jaló con más fuerza hasta
sacarlo de encima del cuerpo de Yunho.
-No le hagas nada, por favor…te lo
ruego.
Por un segundo Changmin odió al
pequeño Mincito: su familia lo adoraba y amaba ¿Qué de malo hizo él para que le
hicieran todo eso?
En vidas pasadas él debió ser un mal
hombre, bueno…entonces ahora les demostraría que tan inhumano y mal hombre
sería.
-Hyung... ¿no te recuerda esto
a...algo que pasó hace años? -Changmin empezó a sonreír como desquiciado
nuevamente Pasando esos segundos de cordura regresó a su locura.
-Por favor basta.
- ¿Hyung te acuerdas de ese día? Yo…
El sonido del suave golpeteo de
aquellas gotas de lluvia que se producía cuando chocaban contra el vidrio de
aquella ventana lo sacó de su locura. Levantó el rostro y se aceró a la luna mirando hacia afuera. Abrió la ventana y
sacó la mitad de su cuerpo dejando que la lluvia, que se hacía más fuerte, lo
mojara. Cerró los ojos suavemente, sus pestañas se mojaban una a una, su
cabello de igual manera. Y lloró…
-Sí hyung, recuérdalo. Ese día....ese
día llovía.
-Changmin por favor para.
-¿Qué hyung? ¿No lo recuerdas?
-Te lo suplico.
-Yo tenía apenas 8 años y tú 11.
Changmin se encargaría de refrescarle
la memoria a su 'amado hyung'.
-Te supliqué que no me dejaras, que me
llevaras contigo, que te daría el GRAN puesto de Jefe del Clan Jung.
Las lágrimas de Changmin seguían
fluyendo pero su rostro no mostraba tristeza.
-Y me dejaste tirado ahí...llorando.
Te metiste al auto y te largaste. Corrí detrás del auto pero por ningún motivo
ni segundo volteaste a verme. Luego de eso no recuerdo nada. Dime 'hyung' ¿cómo
se siente que te destrocen a tu familia? ¿Cómo te sientes cuando te arrancan
una de las personas que más amas? ¿Duele hyung?... ¿No? …¿Sí?
-Por favor, detente.
-¿Duele recordar hyung?
-Perdóname, por favor Changmin –la
cara de Yunho estaba deformada por el llanto y su dolor al recordar aquella vez
cuando vió y escuchó el llanto del pequeño Changmin, justo como lo hacía su
pequeño hijo en esos precisos momentos- Perdóname.
- Lo que lograste es que te
odiara…cada segundo. Te lo hubiera dado todo Yunho, te hubiera dado el puesto
que tanto deseabas a cambio de una sola palabra de aliento, de tu cariño.
-¿Sabes cuántos años te busqué? ¿Sabes
cuántos años te lloré? …Yo hyung, logré salirme de donde me tenían metido dónde
mejoraban mis habilidades a la fuerza. Logré salir de Corea e irme a Francia a
buscarte. Me acerqué a ti incontables veces y ni siquiera me reconociste…ni una
sola vez.
-Yo pensé que tú…
-¿Esperabas que hubiera muerto para
quedarte con el puto título de ‘Jefe del Clan Jung’? –Changmin extendió ambas
manos. Minho estaba más que confundido ahora.
-No –Yunho para este momento ya no
podía hablar por tanto dolor que albergaba su pecho- No Min-ah, no es así.
-Tú ni siquiera me reconociste!!!
-Lo siento –Todos estaban sin
palabras, solo observaban la escena mientras lloraban.
Pero Minho se quedó estupefacto al oír
todo lo que Changmin había dicho, cada palabra. Minho tenía a Yunho en un
pedestal. Era su modelo a seguir. Su todo y ahora….ahora estaba tan
decepcionado de este.
-¿’Hyung’? ¿Por qué él te dice ‘hyung’
de esa manera? ¿Quién es él Yunho hyung, papá…mamá?
-¿No le dijeron quién era yo al
pequeño Min? –Changmin miró a sus padres y a sus hermanos. Minho miró a
Changmin a los ojos. Esos ojos almendrados…parecían los de su padre. Los labios
finitos y largos… se parecían a los de su madre.
No era cierto!
Él no podría… una ser como él no
podría ser su hermano, no! Eso no era posible.
O sí?
Minho miró a Yunho esperando una
respuesta.
-Dile Yunho ‘hyung’, dile quién soy
yo.
Nadie contestó.
-Changmin es nuestro hermano, Minho
–respondió Yoochun y Changmin se enojó que Yoochun respondiera.
-Dije Yunho.
Minho se quedó tieso. ¿Changmin era su
hermano? ¿Eso era real?
Changmin aun en la ventana mirando y
escuchando la lluvia caer agregó:
-Así como lo escuchas pequeño, soy tu
tercer hermano.
-¿Por qué, hyung? –preguntó Minho.
-Por todo lo que….
-¿Por qué… Yunho hyung? –Changmin miró
a Minho quien ahora estaba con la cabeza gacha.
Este no respondió, después de la
pregunta in respuesta hubo una pequeña pausa, Changmin continuó hablando.
-Yo solo quería que te tomaras un
momento y me miraras, lleno de orgullo y amor de un hermano mayor... Yo solo
quería que me quisieras, solo quise que jugaras conmigo al menos solo una
vez, sin rencores, quería las palabras que todo hyung le dedica
a su hermano menor. Pero todo lo que me diste fue empujones, pellizcos, malas
caras –Changmin giró ligeramente su cuerpo húmedo- Te extrañaba aún si estabas
a unos metros de mí pero lo único que hiciste fue desaparecerme de tu vida –sus
ojos ahora viraron hacia Yoochun–
Yoochun…mi amado hermano. Te amaba hyung, a ti también te amaba pero
nunca hiciste nada. Por eso Yoochun, por eso… tú también morirás hoy.
Y en segundos su rostro y sus labios
se transformaron en una mueca de forma cómica y enferma.
-Todos morirán hoy. Pero para que no
digas que soy injusto ‘hyung… haré que solo se queden dos de los míos –con eso
dicho Changmin dejó salir a sus demás secuaces quedando solo él y dos más.
Agarró del cuello a su padre y lo
sacudió hasta matarlo, a su madre le tiró un par de balazos. El pequeño
Changmin miraba anonadado, frío, inerte, sin llorar. Minho por su parte luchaba
contra las sogas al igual que los demás.
-Hora de terminar el juego hyung
–agarró del cabello a Junsu y lo tuvo demasiados minutos dentro del agua hasta
ponerlo morado. Le dio unos golpecitos para despertarlo- Hey Junsu, aún no te
mueras…quiero divertirme –dicho esto le dio un golpe fuerte en la mejilla y
prosiguió con Yoochun a quien propinó varios golpes por todo el cuerpo con sus
manos y pies. Continuó con Jae a quien abofeteó un par de veces, hasta que
sintió un dientitos en su pierna.
-Suelta a mi mami!!! -Y Changmin quedó mirando al pequeño niño,
quien con ojitos llorosos lo mordía a través del pantalón. Algo parecido a la
tristeza y añoranza cruzó su rostro y luego nada, su rostro no mostraba nada.
-Me recuerdas a mí cuando le rogué a
tu padre que se quedara a mi lado, pero al igual que ese día…nadie hará nada
para ayudarte Changmin –esa voz, ese tono, era como un reproche a sí mismo. Y
luego un golpe en la carita del pequeño Changmin que hizo que el pequeño
quedara soñado.
“No puedo parar. Tengo miedo, mucho miedo. No
puedo controlarme ¿Qué puedo hacer?”
Fue entonces que Yoochun con todas sus
fuerzas le diera un cabezazo al tipo que estaba detrás de todos ellos. Jae casi
al minuto hizo lo mismo que Yoochun. Pudieron derribar a uno. Minho de igual manera trató de colocarse
derecho en esa silla y logró golpear a otro secuaz de Changmin. Yunho por su
parte se puso de pie y miró a Changmin. Su cuerpo no dolía pero su corazón
estaba roto. Se abalanzó con toda su fuerza sobre Changmin, quien también lo
miraba con ira, propinándole un certero golpe que hizo tambalear a Changmin.
-Al fin el GRAN JEFE saca las garras.
Veremos que tan bueno eres ‘hyung’ –sin decir más Changmin empezó a desquitar
toda su ira comprimida contra Yunho, patadas, puñetes, cabezazos noqueándolo
sin pena- ¿Qué sucede Yunho? ¿Eso es todo lo que tienes? Si solo me golpeas
como un frágil estúpido, cuando termine contigo haré añicos a tu pequeño hijo y
se lo daré a los perros. Y lo que es mejor: te dejaré vivo hasta ese último
momento para que lo veas gritar de dolor.
“Tengo miedo hyung, mucho miedo. Ayúdame. Mírame.
Detenme.”
Eso fue todo para Yunho, Changmin
jamás volvería a tocar a su pequeño Changmin.
Que contradictorio/irónico: Odiar a un
Changmin mientras amas a otro. Golpear a uno mientras cuidas al otro y ambos de
tu misma sangre.
Todo en Yunho cambió cuando Changmin
mencionó a su pequeño hijo. Se levantó pero esta vez arremetió con toda su ira
contra Changmin, lo tumbó, lo derribó y golpeó su estómago, y su rostro hasta
que dejarlo inmovilizado.
Yunho al ver que Changmin no
representaba ningún riesgo fue en busca de su pequeño hijo que estaba tirado
unos centímetros más allá de donde él estaba. Jae estaba tirado respirando
agitadamente junto con Yoochun. Minho aún estaba golpeando al otro hombre.
Pero Changmin se paró y caminó un par
de pasos hacia la dirección de Jae. Fue en ese instante que Yunho dejó lo más despacio que pudo y tomó
el arma que estaba en el suelo con el cual Changmin había matado a sus padres,
apuntó y disparó directo al pecho de Changmin dos certeras veces.
-Yunho…Yunho –gritó incrédulo Yoochun,
incapaz de creer lo que acaba de pasar- es Changmin…Changmin! ¿Qué has hecho?
¿Qué mierda has hecho has hecho? ¿Qué has hecho?!! –gritó desesperado Yoochun.
Yunho botó el arma, estaba ido, no
podía tampoco creer lo que había hecho. Como muerto en vida caminó despacio,
como si contara los pasos. Se acercó despacio al cuerpo de Changmin que aún
seguía con vida expulsando sangre por la boca. Lo primero que hizo Changmin fue mirar a Yunho.
-Hyung…juega conmigo.
Y Yunho calló de rodillas frente a
Changmin, sin poder pronunciar palabra alguna.
“-Gracias hyung, por detenerme.”
-P-p-por muchos años…te he odiado, t-t-te
he extrañado. Yo esperé por ti, yo cuidé de ti hyung c-cuando estuviste en peligro
en –Changmin volvió a toser fuerte- en F-Francia por el clan Matsui. Te he
cuidado d-d-desde entonces.
Changmin tosía sangre. Yunho se iba
acercando poco a poco. Ahora Changmin hablaba despacio, respirando con
dificultad.
-C-cuando te fuiste no sabía qué
hacer. Me metieron a un cuarto donde practicaba mil y un cosas. Mi cuerpo dolía
y aun así r-respondía perfectamente, pero mi mente volaba a tu lado. Muchos a-a-años
metido en aquel cuarto de cuatro paredes como un preso. Ese es el res-s-sumen
de la vida que llevé desde que te fuiste.
Yunho colocó ambas manos debajo de
cuerpo de Changmin mientras esquivaba la mirada de Changmin mirando al frente,
hacia aquella pared.
Culpa, eso sentía.
-F-fuiste mi todo… así que p-por favor
hyung, solo por un momento detente...y mírame –las lágrimas de Changmin eran
ahora sinceras, su rostro mostraba verdadero dolor y congoja- Hyung…
Yunho miró a Changmin y su lloro fue
inmediato.
-Perdóname Minnie-ah, perdóname.
-Perdóname tú h-h-hyung por todo lo
que le hice a tu familia, a m-m-mis papás, a Junsu, Yoochun mi am-m-mado hyung,
Minho…mi pequeño hermano –Changmin lloraba mucho más fuerte ahora mientras
tosía al mismo tiempo- … a Jae y a C-c-changm-m-mincito.
Changmin tosió mucha más sangre.
-Changmin por favor resiste. Soy yo el
que te pide ahora que no me dejes. Por favor Minnie-ah, no me dejes!
-G-gracias por ponerle mi nombre
–sonrió- gracias…
Changmin poco a poco cerraba sus
almendrados ojos.
-P-p…por favor hyung –solo se
escuchaba un hilo de voz- necesito que me perdones. Necesito que me perdones
para morir en paz.
-No digas eso Minnie-ah, por favor
Minnie-ah, no me dejes.
-Hy-yung... p-por-por favor –Changmin
convulsionó bastante fuerte- hy-hyung…
-T-te perdono Minnie-ah…pe-pero no me
dejes, no te vayas.. Te amo, te amo Changmin, mi Minnie…te amo hermano, siempre
te he amado. Solo estaba celoso, muy celoso…pero te amo. Lo siento.
Y Changmin sonrió por última vez como
antaño. Una hermosa sonrisa se formó en sus finos labios.
-G-gracias Yunho hy..hyung.
Changmin cerró sus ojos para siempre,
sonriendo.
-Changmin!! No Changmin…Changmin no me
dejes, abre tus ojos por favor!!…Changmin!!.. –Yunho empezó a mecer el delgado
cuerpo de su inerte hermano desesperadamente- Changmin despierta, por favor
despierta… –sus manos temblaban- despierta Minnie-ah, no me dejes –dijo en un
hilo de voz mientras sollozaba.
Yoochun solo miraba incrédulo la
escena, sus padres, su pequeño hermano había muerto por manos de su hermano
mayor.
Minho estaba en shock. Se recostó
sobre la pared sucia y cayó sentado en el suelo no sabiendo cómo reaccionar. No
podía sentir nada por Changmin, solo había sentido rabia por haber maltratado
tanto sin razón aparente hasta que contó por todo lo que había pasado. Changmin
era su hermano y tan solo hoy lo había descubierto. Changmin era su hermano,
Dios!
Pasaron algunos minutos y Yunho dejó
el cuerpo inerte de Changmin suavemente sobre el piso y se alejó.
Al instante llegaron los paramédicos
para revisar el cuerpo de pero ya todo era en vano: Changmin estaba muerto.
Sus manos le temblaban, su boca semi
abierta como el de un pez buscando aire, sus ojos achicándose y abriéndose por
el dolor, incapaz de creer lo que estaba pasando. Sus ojos no daban crédito de
lo que estaba sucediendo. Su cuerpo chocó contra la superficie plana de la
pared mirando aquel cuerpo ensangrentado. Sentía que le faltaba aire pero
estaba respirando, sentía que se hundía en un hoyo sin fondo, obscuro como la
misma noche. Su pequeño hermano había muerto.
Él había matado a su hermano por
defender a su familia.
Entonces, ¿este es el 'final feliz' de
esta historia?
-¿Cómo debo hacer lo que no puedo hacer ahora?
–Min miró hacia arriba para ver a aquellas dos personas a su lado que estaban vestidas
de blanco igual que él.
- Debemos hacer que funcione hijo.
-Ve y dile lo que necesitan escuchar Minnie –un
hombre mayor sonriente sacudía los cabellos de un pequeño Changmin que sostenía
las manos de aquella mujer y hombre- Dile a mis demás hijos, tus hermanos…cuánto
los amas.
Changmin miró a sus padres y luego miró hacia
abajo empezando a bajar ahora de una estatura más alta que Yunho y con el
cuerpo de un adulto hasta posarse al
lado de Yunho quien sostenía un ramo de flores.
Ahí frente a esas tres tumbas, Changmin miraba a
sus hermanos. Luego miró a Yunho, Yoochun y Minho susurrando: “Cuando las cosas
se pongan difíciles, recuérdennos. Mírennos y recuérdennos. Yo realmente los
quise.
-Ya tenemos que irnos Mincito.
Colocándose frente a ellos les plantó un beso en
los cabellos
Adiós Yunho hyung, adiós Yoochun hyung, adiós Jae,
adiós mi pequeño Minho y mi pequeño Changmincito. Adiós Junsu.”
Diciendo eso, caminó hacia sus padres y mientras se acercaba, su cuerpo
iba empequeñeciéndose hasta quedarse con el cuerpo del pequeño Changmin quien
estaba dando feliz moviendo su cabecita de acá para allá. Posicionándose en
medio de ambos, les sostuvo una mano de cada uno de ellos mientras les sonreía
a sus amorosos padres y ellos respondían con una genuina sonrisa para luego
abrazarlo y llenarlo de besos.
Changmin ahora era feliz, muy feliz. ¿Verdad
Changmin?
-Sí
!FIN
Muy bonito este capitulo recien estoy leyendo pero se ve que es una historia muy interesante
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